miércoles, 19 de agosto de 2009

Rematan en Alemania una cámara original de Niepce

Los especialistas consideran que puede valer entre 50 y 100 mil euros. Fue construida entre 1816 y 1819 y se considera que fue la primera cámara empleada por el padre de la fotografía cuando inició sus investigaciones.

Auction Team Köln Breker - Die Spezialisten, una de las casas de subastas de cámaras y objetos de arte más prestigiosas de Europa en su último catálogo anunció una cámara de madera fabricada entre los años 1816-19 que, según un equipo de especialistas, habría pertenecido al padre de la fotografía, Josef Nicéphore Niepce.

Esta pequeña joya construida en madera tiene una gran importancia en el conocimiento de los inicios de la fotografía. Fue hallada hace dos décadas en la pequeña ciudad de Chatenoy le Royal, a solo 12 kilómetros de la residencia de Niepce, en su quinta de Grass, en Saint-Loup de Varennes.

Tiene un objetivo fabricado por el óptico parisino Vincent Chevalier, que también le proporcionaba lentes a Louis Jacques Mandé Daguerre.


Fue precisamente Che­va­lier que ac­tuó de con­tac­to entre Niep­ce y Da­gue­rre, quie­nes desde 1826 comenzaron a mantener una relación epistolar para finalmente firmar en 1929 un acuer­do so­cie­ta­rio pa­ra dar­le un ma­yor impul­so a las inves­ti­ga­cio­nes que es­ta­ban lle­van­do a ca­bo.

En 1833 fa­lle­ció Niep­ce, y Da­gue­rre, ba­sán­do­se en los des­cu­bri­mien­tos de su so­cio, si­guió ade­lan­te has­ta que, ac­ci­den­tal­men­te, des­cu­brió el re­ve­la­do en 1837, haciendo la presentación oficial del Daguerrotipo en agosto de 1839.

Lo cierto es que esta cámara que ahora sale a la venta en una subasta marca el inicio de las investigaciones que condujeron a uno de los más trascendentes inventos del siglo XIX.

El estado de conservación de la cámara y del objetivo es impecable, y permiten comprender que Niepce trataba de experimentar con sus "heliografías" en formato muy pequeño, como si se tratara de pruebas de autor.

Los especialistas tasaron en 100.000 euros a la pequeña cámara de madera, una cifra interesante pero que, de todas maneras, no logra superar los 171.250 euros que se pagaron a mediados del año 2004 por una Leica 250 GG de 1944 en una subasta realizada en Austria por la casa Weslitch.